jueves, 18 de septiembre de 2014

Dios Me Prospera?

Hay ocasiones en las cuales uno se siente incomprendido como hijo de Dios, al notar que muchas de las personas a su alrededor, quienes incluso no son creyentes en Cristo Jesús, llevaban una vida mejor que la suya. No padecen necesidades similares a las que yo padezco, gozan de mejor salud, posen abundantes bienes, en fin, pareciera que no tienen problemas, y si los tienen son mínimos comparados con los míos. Que parece que tienen más éxito que yo, así que me pregunto, ¿cómo es posible que el Señor bendiga más a estos que a mí?, yo que soy un buen Cristiano, que ofrendo y participo en la Iglesia, además de dar un buen testimonio y hablar del Señor a los demás.

¿No has tenido esta sensación alguna vez?, casi nos pasa como el hombre aquel que oraba a Dios diciendo “te doy gracias porque no soy como este pecador” ¿recuerdan el pasaje?, ¿no les ha pasado a veces que sienten que por ser Cristianos hijos del Dios todopoderoso debería irles mucho mejor?

Seguramente que si han sentido esto, ya que es común entre los cristianos, pues Satanás trabaja con ahínco para que nos sintamos así.

Cuando estos pensamientos invaden mi mente recurro a dos salmos el 37 y el 73, es increíble, pero el mismo David sufrió de esta sensación en algún momento de su vida. Observa algunos versículos del Salmo 37: “En cuanto a mi casi se deslizaron mis pies, por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos. Porque no tienen congojas por su muerte, pues su vigor está entero, No pasan trabajos como los otros mortales, ni son azotados como los demás hombres“(2,3,4,5); “he aquí estos impíos sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas, VERDADERAMENTE EN VANO HE LIMPIADO MI CORAZÓN y lavado mis manos en inocencia“(14); “Cuando pensé para saber esto, fue duro trabajo para mí, hasta que ENTRANDO EN EL SANTUARIO DE DIOS, COMPRENDÍ EL FIN DE ELLOS. Ciertamente los has puesto en deslizaderos, en asolamientos los harás caer“(16, 17,18); “A quien tengo yo en los cielos sino a TI? y fuera de TI nada deseo en la tierra, mi carne y mi corazón desfallecen MAS LA ROCA DE MI CORAZÓN Y MI PORCIÓN ES DIOS PARA SIEMPRE, porque he aquí los que se alejan de TI perecerán, TU destruirás a todo aquel que de TI se aparta. Pero EN CUANTO A MI, EL ACERCARME A DIOS ES EL BIEN, he puesto en Jehová el señor mi esperanza, para contar todas tus obras“(25-28).

El Salmo 37 se refiere a los malignos de quienes parece que su vida es prospera y afortunada, ya que ¿no te ha pasado que te sientes desatendido por Dios cuando te enteras de aquel hombre fraudulento o maleante que vive exquisitamente disfrutando de millones de dólares en alguna parte del mundo en medio de riquezas y de lujos impunemente, mientras tu un buen hijo de Dios padeces de necesidades económicas apremiantes?, el Salmo 37:7 dice “Guarda silencio ante Jehová, y espera en EL. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.” Y el verso 8 dice: “Porque os malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra” el 28: “Porque Jehová ama la rectitud, y no desamparará a sus santos. Para siempre serán guardados; más la descendencia de los impíos será destruida“.

No es maravilloso saber que Dios nos tiene un destino final muy diferente al de aquellos a quienes a veces “envidiamos” por su prosperidad que no procede de Dios? Aprendamos pues a confiar más en nuestro Salvador, pidamos sabiduría para hacer lo justo y lo correcto delante de Dios y de los hombres y seremos bendecidos por Dios. Si quieres ser prosperado, preocúpate no por prosperar, sino por el reino de Dios y su justicia, y eso, te será añadido Mateo 6:33

EN CONCLUSIÓN:


Nosotros pasamos buscando las bendiciones de Dios, pero tenemos primero que buscar al Dios de las bendiciones.

martes, 9 de septiembre de 2014

Redención de la tierra


 Puedo decir que he experimentado tres conversiones a lo largo de mi vida. La primera cuando le entregué mi corazón a Jesús; luego, varios años después cuando el Espíritu Santo me bautizó y me reveló una increíble dimensión de poder, y después, hace un tiempo cuando el Señor me movió a aprender en la Escritura los principios de Su reino. Entonces, me ha convertido integralmente, de corazón, de espíritu y de entendimiento. Ahora tengo una mentalidad totalmente nueva, soy capaz de creer y de hacer lo que nunca pude imaginar, porque comprendo que Él desea redimirnos a todo nivel. No solo quiere hacernos libres del pecado, sino que también libres de las ataduras que nos impiden aceptar verdades tan importantes como nuestra identidad como hijos y herederos de nuestro Padre, quien desea que asumamos nuestro papel y tomemos lo que nos pertenece, especialmente la tierra.

La Palabra dice que la tierra no se venderá porque es propiedad de Dios, quien te la da como herencia ya que eres Su hijo. Por lo tanto, somos  legítimos dueños de la tierra y es nuestro derecho luchar por ella, pagar rescate y poseerla [1]. Si alquilas casa, tu oración no debe ser que tengas dinero para la renta, sino que puedas comprar una casa que heredes a tus hijos. Si no hay tierra no hay Reino para gobernar, por eso es tan importante poseerla. Tu tierra es bendita, tu nación es tu herencia, ¡reclámala!

Cuando la Biblia habla de redención no solo habla de redimir del pecado sino de una redención integral que devuelve vida eterna, entendimiento y también la tierra a la que tenemos derecho. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, y cuando habla de la ley se refiere al pensamiento religioso que incluso limita nuestra fe. Puede sonar controversial, pero así es. Recordemos que Jesús muchas veces predicó en contra de lo legalistas que era los fariseos, quienes habían retorcido la ley a su conveniencia, ahogando al pueblo y alejándolo de Dios [2]. Ahora podemos afirmar que en gran manera, la religión, la actitud religiosa que asume una falsa humildad es la responsable de la pobreza y del caos en América Latina, porque hace pensar a las personas que desear una vida de bendición material es pecado, cuando Jesús pagó por nuestra abundancia en todo sentido. No pienses que anhelar una vida abundante en amor, provisión y salud es ser materialista y poco espiritual, ya que es natural que el hombre desee poseer tierra, porque la promesa del Señor es darnos las naciones por herencia.

Deja de mostrar desprecio por la tierra, porque esa es la razón por la cual no la trabajamos y desperdiciamos nuestra bendición. No permitas que la religión te conduzca a un mundo de misticismo. Vivimos en la tierra y debemos hacerla producir para nuestro beneficio. Necesitamos el Evangelio del reino de Dios que además de darnos salvación, nos dice cómo salir de la pobreza, de la desgracia y nos otorga el honor de una buena vida como herederos. La religión nos esclaviza, pero el reino de Dios nos libera, nos transforma y nos mueve a esforzarnos para hacer valer nuestros derechos sobre la tierra que debemos poseer. Ta importante es este concepto de redimir la tierra y poseerla que Dios provocó la fe de Abraham diciéndole que le daría tierra. ¡Y lo llamamos el padre de la fe! Además, fue un hombre que vivía en abundancia, era un gran potentado, poseedor de ganado y tierra. ¡Despierta y convéncete de que anhelar tierra es bueno y deseable para Dios!  

Adán fue formado de la tierra. Por lo tanto, tierra y hombre son lo mismo. Somos tierra con soplo de vida [3], por eso es normal desear tierra. Si leemos el Éxodo, veremos que lo que realmente motivó al pueblo de Israel a salir de la esclavitud de Egipto, después de cuatrocientos años, fue la promesa de que recibirían una tierra de la que fluía leche y miel. La idea de poseer la tierra te inspira a vivir, a hacer proyectos grandes, a seguir adelante, a tener fe y a creer en Su Palabra. ¡La tierra es nuestra! Dios nos la dio para sojuzgarla y para disfrutarla. Cristo vino para redimirnos del pecado y para que tuviéramos la capacidad de redimir la tierra porque nos pertenece. Según la Biblia, somos señores de la tierra y de toda obra de las manos de Dios [4]. Hay tanta gloria en ti, que el Señor te dio la capacidad de cuidar toda la creación para que la poseyeras.

En nuestro país hay violencia, guerra y miseria porque los malos dominan la tierra, cuando los hijos de Dios deberían revelarse y tomar su herencia. Hasta que tomes la tierra, habrá paz. Somos la esperanza de la nación. ¡Debemos poseer y redimir la tierra [5]! Todo aquel que cree en Cristo ha dado el primer paso para disfruta del Evangelio de la salvación que nos da el derecho a la vida eterna, además de disfrutar del Evangelio del Reino que nos otorga derecho a la tierra, como personas rectas [6]. Tu mayor testimonio como hijo de Dios se da en el mundo, no solo  alejándonos del pecado, sino viviendo en prosperidad y posesión de la tierra, producto de nuestro esfuerzo y trabajo honrado.

Cuando ofrendes al Señor y le des el diezmo que le corresponde, dile que estás pagando el rescate por la tierra que te pertenece, por la de tus hijos, por la posesión de tus generaciones. Sé libre de la religiosidad que te impide asumir tu papel como heredero del Señor. Los yugos que te impedían poseer tu tierra se rompen en el nombre de Jesús. El propósito de Dios es que poseas y liberes la tierra para bien de la humanidad. El Espíritu Santo te capacita, te llena y te unge para conquistar y liberar la tierra de la maldad. Tienes la responsabilidad de poseerla y llenarla de bendición. ¡Redime tu tierra,  así como has sido redimido por la sangre de Cristo!
  
Versículos de Referencia:

[1] Levítico 25:23-24 dice: La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo. Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra.

[2] Gálatas 3:13-14 explica: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

[3] Génesis 2:7 enseña: Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

[4] Salmo 8:4-6 comparte: Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,? Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles? Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos? Todo lo pusiste debajo de sus pies:

[5] Salmos 37:9-11 asegura: Porque los malignos serán destruidos? Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo? Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra? Y se recrearán con abundancia de paz.


[6] Proverbios 2:21-22 enseña: Porque los rectos habitarán la tierra,? Y los perfectos permanecerán en ella, más los impíos serán cortados de la tierra,? Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Una Fe Que Genera Milagros

(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria)

“…tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera? Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar,  será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”, Mt. 21:18-22.

Jesús comprende y conoce nuestra condición. Jesús nació y creció como cualquier niño judío, y como todo ser humano “tuvo hambre”, sueño, fatiga, por eso él comprende nuestra humanidad y nuestras necesidades. Como niño fue instruido, como joven y adulto fue tentado y enfrentó diversas dificultades, por eso comprende nuestras diferentes situaciones. En su deidad conoce todo nuestro ser, la Escritura nos dice que “todo fue creado por medio de él y para él”, como nuestro creador, conoce nuestra estructura material, emocional y espiritual, y por tanto es él quien sabe exactamente cómo ayudarnos y como guiarnos...

La higuera es una oportunidad para enseñar y aprender. La higuera apreciada entre los israelitas, produce su delicioso fruto durante 10 meses del año, pero Jesús no encontró fruto. En nuestro “camino” hacia la voluntad de Dios (iban a Jerusalén), nos vamos a encontrar con cosas que no responden a nuestras expectativas, quizá: decepciones, traiciones, engaños, calumnias, pero esas “higueras” deben ser aprovechadas para crecer y madurar; Jesús la aprovechó para enseñar, y los discípulos para aprender. El Maestro sigue enseñando, nosotros sus discípulos debemos seguir aprendiendo…
  
Las palabras de Jesús son poderosas, la Biblia describe a la Palabra de Dios con muchas características: convierte el alma, santifica, alimenta, es eterna, es viva, eficaz y poderosa, sana y libera (Sal. 107:20 “envió su palabra y los sanó, y los libró de su ruina”), y vemos aquí que cuando él habló la higuera se secó.
 
Jesús revela el poder de la fe y cómo esta genera maravillas y milagros.  Los discípulos se maravillaron, la palabra maravilla aquí viene del gr. dsaumázo, que significa: admirados, asombrados, sorprendidos; esto es lo que sucede, cuando por nuestra fe en Dios, él hace maravillas entre nosotros, cuando por tu fe Dios hace maravillas en tu vida, en tu hogar, en tus hijos, en tu liderazgo, porque Jesús dijo: “si puedes creer, al que cree todo le es posible”, (Mr. 9:23).
  
La fe transforma nuestra manera de hablar. Jesús aprovecha éste momento para enseñarles cosas muy importantes acerca de la fe:

1. La fe hará que superen los más grandes obstáculos (“si a este monte dijereis quítate, será hecho”).
2. La fe los llevará a cosas mayores (de secar una higuera a trasladar un monte).
3. La fe los llevará a declarar grandes cosas en la voluntad de Dios. (Jesús les dijo: “si dijereis a este monte quítate, será hecho”, la fe nos lleva a hablar de manera diferente, pues declaramos nuestra confianza en Dios y en sus promesas). 

 La fe determina nuestra comunión con Dios. Nuestra manera de orar es alimentada por nuestro nivel de fe, si lo hacemos “creyendo” recibiremos la respuesta de Dios, la fe debe ser declarada en nuestras oraciones, evitemos oraciones lastimeras y “quejabanzas”, porque éstas no producirán los milagros de Dios.


Reflexión final: Jesús conoce nuestra condición, nuestras luchas y necesidades, y él quiere que lo busquemos y que lo hagamos con fe, porque Dios quiere moverse a tu favor, permite su acción sobrenatural orando, siendo guiado por su Espíritu y verás las maravillas del Señor a tu favor.



martes, 2 de septiembre de 2014

Las "D" Del Diablo


El temor es la más grande fuerza a través de la cual Satanás opera en contra de nosotros, ella opera como la fe que produce lo que queremos y hablamos; si crecemos en las promesas de Dios y las hablamos ellas nos alcanzan; pero si crecemos en las mentiras de Satanás y las hablamos eso nos acontece. Esto se basa en el principio espiritual de fe contenido en la enseñanza maestra de fe que enseño nuestro Señor Jesucristo en:
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho
Marcos 11:23
Satanás nos bombardea con pensamientos de temor para que lo hablemos porque el sabe que:
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.
Proverbios 18:21
Nosotros no debemos dar cabida al temor porque:
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor
1 Juan 4:18
Es por esta razón que nosotros frente a cualquier pensamiento de temor que son palabras de Satanás que son mentiras, debemos declarar las palabras de Dios porque ellas son la verdad.
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él:
Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Juan  8:31-32
Por eso frente a las “D” del diablo nosotros lo revertiremos con la palabra de Dios, por lo tanto, frente a  a los pensamientos negativos, diremos la verdad de Dios.

DERROTA
En todas estas cosas soy más que vencedor por medio de aquel que me amó
Romanos 8:37

DOLENCIAS
Bendigo a Jehová porque él sana todas mis dolencias
Salmo 103:1, 3

DESALIENTO
Jehová mi Dios me ha entregado la tierra; por eso he venido y tomar posesión de ella, como Jehová el Dios de mis padres me ha dicho; no temo ni desmayo
Deuteronomio 1:21
No desmayó  delante de ellos, porque Jehová mi Dios está en medio de mi, Dios grande y temible.
Deuteronomio 7:21
Dios me ha mandado a “… que me esfuerce y sea valiente; que no tema ni desmaye, porque Jehová mi Dios estará contigo en dondequiera que vaya” (Josué 1:9)

DESGRACIA
¿Qué, pues, diré a esto? Si Dios es por mi, ¿quién contra mí?
Romanos 8:31

DEUDAS
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús
Filipenses 4:19

DESCORAZONAMIENTO
Me deleito asimismo en Jehová, y é1 me concede las peticiones de mi corazón
Salmo 37:4

DESOLACION
No será condenado porque en él confío
Salmo 34:22

DESTRUCCION
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; pero Jesús ya vino para que tenga vida, y para que la tenga en abundancia
Juan 10:10
Esto quiere decir que nadie puede robarme, matarme ni destruirme.
las puertas del Hades no prevalecerán contra mí
Mateo 16:18

DEVORADOR
Mi adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando devorarme; al cual yo lo resisto firme en la fe
1 Pedro 5:8-9

DESILUSION
Y se que a los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito hemos sido llamados
Romanos 8:28

DESHONESTIDAD
He renunciado a hacer aquellas cosas vergonzosas que deben mantenerse en secreto. No uso ninguna clase de trucos ni altero el mensaje de Dios. Por el contrario, enseño la verdad abiertamente y así, a los ojos de Dios, me muestro a todos tal como soy
2 Corintios 4:2 (PDT)

DISENSION
Que bueno y delicioso es para mi habitar con mis hermanos juntos y en armonía
Salmo 133:1

DESESPERANZA
Me levanto y resplandezco; porque ha venido mi luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre mi
Isaías 60:1

DUDA
Encomiendo a Jehová mi camino, Y confío en él; y él hará. Exhibirá mi justicia como la luz, Y mi derecho como el mediodía
Salmos 37:5-6

Dios les bendiga.

Pastor J. Gehez Encinas



lunes, 1 de septiembre de 2014

Aprende a Elegir - Por Marcos Witt -

Les quiero contar una vivencia, algo que fue muy difícil, y el único deseo al compartírselo a ustedes es que cuando vivimos esa clase de cosas, es porque Dios tiene un plan para desarrollarlo en nosotros. Lo que tuve que aprender fue algo muy difícil que tiene que ver con el noviazgo y el matrimonio.

Tenía 21 años, estaba en el ministerio, pues empecé a los 19 años de edad. Era muy entusiasta, lleno de energía, con ganas de hacer las cosas. A los 17 años, empecé mi primera cruzada. Traje una película que se llama “La cruz y el puñal”, se convirtieron muchas personas. Estaba como todos a los 21 años, buscando quién es la persona que Dios tenía para mi vida, cómo era, dónde estaba. En ese entonces, dirigía un ministerio de jóvenes llamado Proyecto Juventud, tenía un ministerio de alcance juvenil, quería tener una cafetería cristiana donde servir donas y café. Venían muchachos de todos lados, entre ellos, muchos grupos de personas llamadas “cholos”, como las maras o pandillas juveniles. Yo me vestía de la misma forma que ellos, y alcancé a varios. En una oportunidad, frente a nuestra cafetería se pusieron dos bandos. Uno de ellos se refugió en nuestro café. En la acera del frente tenían botellas, piedras y estaban bastante enojados, molestos y mi grupo de jóvenes estaba en la entrada de la puerta. Nos pusimos todos a orar y Dios nos usó para traer conciliación. Una vez, estaba por la calle y fui abordado por uno de estos grupos, querían golpearme, pero uno de ellos me reconoció como la persona que regalaba donas y me dejaron ir.

He sido una persona muy inquieta y eso es un consejo que quiero darte. Si alguien trata de aplacarte, sólo diles: “Con permiso, tengo que vivir inquieto”. Dios ha puesto la inquietud en medio de profetas. Los que viven quietos, nunca 

cambian nada. No cambian su té de manzanilla, siempre lo ponen igual, como siempre, se comen la misma galletita de siempre, cierran las cortinas, se sientan en el mismo lugar de siempre; ese no eres tú. Tú eres un “cambia mundos”, y como tal, tienes que vivir inquieto, estar insatisfecho con lo que tienes ahora. No puedes estar satisfecho con tu forma de vida, con tu peinado. Cambia cada dos semanas, mientras lo puedas hacer, porque te llegarán los días en que no puedas hacer nada por tu cabello. Eres un “cambia mundos”, vive inquieto.

En mi equipo de trabajo, estaba una joven extraordinaria, fuera de serie, una conocedora de la Palabra, una mujer de oración, trabajadora, entregada al ministerio y muy guapa, teníamos una buena amistad. En una ocasión, fuimos a un evento donde había un profeta de Dios, había muchas personas y quiero decirte de preámbulo que creo en el poder de la profecía, hay algunas que se están cumpliendo al día de hoy, y otras, no se han cumplido aún. Creo en el don profético, y que Dios usa a profetas. En esa ocasión, estaba yo sentado escuchando cómo Dios usaba a esta persona y me maravillé. Un don profético que fluye es maravilloso. Esa tarde, una serie de circunstancias se dieron y después de la comida, estábamos sentados mi amiga y yo, y frente a nosotros estaba sentado el invitado. Tuvimos una conversación amena y no sé lo que empañó su visión al vernos juntos, pero esa tarde me llamó al frente para orar por mí, y me preguntó dónde estaba la joven con la que estaba comiendo. Entonces la llamó. Yo empecé a vivir lo que serían diez meses de confusión. Los papás de ella estaban en el público. Y empezó este hombre de Dios con este versículo: “El que halla esposa, encuentra la benevolencia de Dios”. Después de decir esto, era ya cuestión de elegir la fecha, pues él ya lo había profetizado. Creo en el don profético, pero sé que a veces los profetas mezclamos nuestra humanidad y nuestro conocimiento. Si usted tiene un conocimiento humano de algo, no profetice. La profecía es una confirmación de algo que Dios me ha dicho a mí.

Tengo que decirte que yo sí me sentía atraído a ella, me encantaba cómo se vestía, se peinaba, pero Dios no me había hablado nada acerca de casarme con ella. Los papás estaban en el público, encantados de la vida. Transcribieron la profecía, porque alguien tuvo a bien grabarla, y me pasaron una copia. Mi papá, que era uno de mis consejeros y con quien yo tenía mucha confianza, la leyó y me dijo: “El no es el que se tiene que casar con ella, sino tú, necesitas estar seguro que Dios está dirigiendo esto, y no porque te sientes comprometido por la profecía. ¿Por qué te vas a casar con ella?”. Le respondí que tenía un espíritu de intercesión, conocía la Biblia, etc. Pero todas esas eran razones equivocadas para casarme. Pensaba que me iba a servir para el ministerio, que era organizada, sabía mover gente, pero todo eso no debe ser la razón para casarte. Entonces, me preguntó si estaba enamorado de ella, si aguantaba con la posibilidad de vivir sin ella, sin estar a su lado. Mi padre me dijo que orara. Esta conversación la tuve con él después de meses de consternación, porque yo quería amarla, pero no había esa chispa adentro.

Después de nueve meses de una frustración interior muy fuerte, finalmente tomé la decisión que no estaba enamorado de ella, y que me estaba casando por todas las razones equivocadas. Teníamos una fecha, ella estaba viendo vestidos, yo no. Yo estaba mal, y después de un rato, tomé la decisión de pasar días, los que fueran necesarios orando y ayunando, separado de ella. Resultaron ser diez días. Al final de este tiempo, yo tenía una Palabra clara. A través de una profecía, Dios me habló. Él usó esa experiencia para que me cuide mucho cuando uso la voz de Dios para hablarle a la gente. Si usted es receptor de una palabra profética, asegúrese de una cosa en especial: que le haya hablado algo a su espíritu. Una palabra de profecía tiene que venir a ser confirmación de algo que Dios te ha dicho. Si yo hubiera estado enamorado de ella, si hubiera estado visionando mi vida con ella, eso hubiera sido una confirmación de lo que Dios estaba haciendo. Después de ese ayuno, me levanté y me fui a la casa de mi prometida, me senté con ella y su familia; les di la noticia. No tengo planes de casarme con su hija. Quizás haya alguien que haya vivido eso, es muy difícil. La mamá empezó a llorar, luego mi novia, y el papá estaba muy callado, molesto. Ahí empezó una etapa que duró tres años de dolor, confusión, reclamo. Tuve que vivir esa experiencia por alguna razón, todavía no entiendo bien porqué. Me enseñó muchas cosas, entre ellas, a no tomar decisiones en base a motivaciones incorrectas. Si algo necesitas anotar, es eso. Tus motivaciones deben ser las correctas en todas las relaciones.

Escuché a los predicadores hacerles preguntas sobre porqué están en las relaciones que están. ¿Porque tiene una cara bonita? Eso no es lo que te sostendrá en el día difícil. Recuerdo la historia del joven recién salido de la escuela bíblica, y estaba entre dos jovencitas. Una preciosa de ojos verdes, pero no daba una, no sabía la Biblia, no sabía organizar nada, lo único que tenía era una sonrisa y unos pechos impresionantes. Del otro lado, estaba Gloria, una muchachita buena gente, con buena personalidad, carácter, conocía la Palabra de Dios, sabía tocar el piano y tenía una voz angelical, pero al momento de mirarla, ella no era muy linda. En ese momento, el predicador decidió ser práctico, y se casó con Gloria, pues ella lo ayudaría en el ministerio. Al día siguiente, la ve en la cama, con el pelo parado, el maquillaje se le había ido, las pestañas estaban colgando, y lo único que se le ocurrió decir es “Canta, Gloria, canta”. ¿Por qué te estás enamorando de esa chica? ¿Cuáles son tus motivaciones al necesitar una novia? Muchos chicos la necesitan para que todos los demás digan: “Qué tremendo ese hermano”. Esa es la motivación incorrecta para una relación. ¿Cómo vivimos nosotros el día de hoy? ¿Eres uno de aquellos que cree que tiene que picar de flor en flor? ¿Eres uno de los que entra al súper, y mayuga a todas las frutas que están ahí? Se te olvida que es de alguien, hija de alguien. ¿Cómo la estás tratando? Yo me estaba casando por las razones equivocadas, confundido por una profecía equivocada. Han pasado 24 años de esa profecía y te puedo decir mirando para atrás, que le doy tantas gracias a Dios que tuve la fuerza de voluntad suficiente para sentarme en la sala de mis posibles suegros a plantearles la situación.

Ahora tengo 21 años casado con una gran mujer que se llama Miriam. Nos conocimos por casualidad. Fui a su iglesia y ella era la directora de alabanza. Estando ahí, ella se quitó los zapatos para poder danzar. Cuando vi esa acción, dije: “Esta es una mujer que no le importa lo que piensa la gente con tal de expresarse a Dios”. Ella está más interesada en Dios que en la opinión pública. Una mujer que está muy preocupada de la opinión pública, puede ser problemática. Si tu novio está más preocupado de lo que otros piensan de él, en lugar de hacer la voluntad de Dios para su vida, estás en problemas. Porque a la hora de que tenga que tomar una decisión para su hogar, estará más preocupado por otras cosas. Tú necesitas un hombre que tome liderazgo, que sea sacerdote en su casa. La Biblia dice: Mi casa y yo serviremos a Jehová, y eso lo dijo de un hombre. No estoy minimizando el papel de la mujer, porque la mujer debe decir: “Amén, yo estoy contigo”.

Me encontré con una mujer tan segura de sí misma y de su relación con Dios, que no lo piensa dos veces para decirme lo que está pensando. Y Dios sabe que yo necesitaba una mujer de esas. Los que conocen a mi esposa saben que es una mujer calladita, pero cuando habla… “Ay, Dios mío”. Muchachos, si se quiere casarcon una niña que siempre está “si mi amor, que lindo, mi amor, lo que usted diga”. Al rato, ese muchacho te va a meter en problemas, porque no tuviste la libertad de decirle “no, mi amor”. Yo tengo una esposa que me sabe decir: “No, mi amor”. Me respeta mucho, pero sabe decirme lo que está pensando. ¿Le puedes abrir tu corazón a tu novio o novia? Si tienes un novio que cree que él es el único que piensa, bótalo ya.

No hay una sola mujer que quiera ser vista como objeto. Todas son mujeres de Dios, con dones, son “cambia mundos”, saben hablar, sentir, tienen visiones, sueños, tienen palabra profética, tienen el fuego del Espíritu Santo y van a cambiar su mundo. Sentado ahí a lado tuyo está una chica que será la mamá de uno de los próximos pastores de este país. Posiblemente, está la futura mamá de un presidente de este país. Trátenla con respeto, con clase, con altura. Basta de esos muchachos que sólo buscan una figura que tocar. Busca a alguien que te sepa decir lo que está pensando, con ternura.

Lo segundo, búscate a una chica que no se burle de tus sueños y visiones. Los hombres somos soñadores. Dios lo hizo conquistador por naturaleza. Te puso adentro el espíritu de conquistador. Nuestro deseo en la vida es conquistar, tomar tierra, terreno. Te hizo agresivo por naturaleza, pero la agresión que puso dentro de ti fue para proteger a tu familia y conquistar terreno, pero la utilizamos para una cantidad de otras cosas. El te hizo así para proteger a tu familia. Por ejemplo, cuando Adán tuvo que haber sido más agresivo que nunca, estaba dormido cuando entró la serpiente. Dios te hizo agresivo, conquistador, soñador.

Cuando tenía 18 años, estábamos en una fila para entrar en un concierto con una hermanita bien parecida. Yo no tenía mucho dinero, pero la saqué, la invité a comer y me quedé sin presupuesto ese mes. Estábamos ahí cuando me salió algo de aquí adentro, no sé que fue, tal vez era parte de la impulsividad de joven. Le dije: “Sabes que, yo creo que algún día va haber gente que haga fila para mis conciertos”. ¿Saben cómo reaccionó ella? Se burló, se rió. Cuando lo hizo, sentí un dolor en mi corazón muy profundo y tomé una decisión en ese instante. Pensé: “Este concierto lo vas a gozar, pero será el último al que yo te invite”. Nunca más salí con ella, porque una mujer que se burla de tus sueños, es peligrosa.

He tenido muchos sueños que son “burlables”, pero mi esposa nunca se ha burlado. Muchachos, ojalá tu amiga especial, tu novia, tu comprometida sea una mujer que no se burle de tus sueños. Muchacha, búscate alguien que sueñe, porque si no lo hace, estás con un poste.

Años después, estaba yo en Chile en el estadio nacional, que le caben como 75 mil personas. Entró el jefe de los edecanes casi llorando y me dijo: “Le tengo que compartir algo; la fila de gente era tan grande que salí a ver a dónde quedaba el final de la fila, subí a mi automóvil a ver si podía encontrar el final, manejé cuatro cuadras y media (medio kilómetro). ¡Qué privilegio!”. Y cuando me lo estaba diciendo, me acordé de la hermanita aquella que se burló.

Si permaneces enamorado de Dios y Él es la brújula de tu vida, El va a guiar tus pasos. No olvido el día que conocí a Miriam. Mi abuela siempre me había dicho: “Todos tenemos un discernidor, y en el momento que conozcas a la indicada, lo vas a saber”. La noche que la conocí, hablamos hasta las tres de la mañana, sentí que la había conocido de toda la vida. Esa noche supe que ella sería mi esposa. Al otro día, le hablé a mi abuela y le dije: “Tenía razón, la conocí”. Veintiún años después, Miriam y yo tenemos una amistad profunda.

Muchos de ustedes que tienen 16 años, que llegan al momento de su pico sexual, que tu testosterona está al máximo, te voy a decir algo: La relación duradera con tu compañera de vida, es algo que supera el sexo. La amistad que gozo con ella, supera eso, es comunión, es dar la vida por ella. Llega el momento en que puedes decir: “Daría mi vida por ella”, porque hay un compromiso tan profundo que supera lo sexual. A una muchacha se le hace fácil creer lo que estoy diciendo ahora, porque las mujeres llegan a su cima sexual a los 39 años. Hay cosas que van a sostener tu amistad y tu matrimonio que son mucho más poderosas que el sexo.

Mi último consejo es que entiendas que somos tridimensionales: alma, cuerpo y espíritu. El cuerpo es lo más temporal de nuestra existencia; lo eterno es nuestroespíritu. La relación con tu amigo, amiga o novio necesita tener una comunión en el espíritu. Por eso, la comunión alrededor de la Palabra de Dios, del Reino es excelente para empezar una relación. Esa primera vez que hablamos era sobre la Palabra. Estábamos en temas que tienen que ver con la Palabra de Dios, nuestra conexión fue primero espiritual. Que la convivencia sea alrededor del Reino; si logras eso, estás empezando una buena base para el matrimonio. Después de ver que tienes una comunión espiritual, puedes entrar al área emocional o sentimental. Ahí vas a empezar a sentir cosquilleos en el estómago, lo extrañas tanto, sientes cosas, te emocionas, ese es el segundo plano. Pero empieza primero la convivencia espiritual. El tercer plano es una convivencia física, esa debe ser la última convivencia, la expresión máxima de lo que ha sido una comunión espiritual y emocional, y eso debe comenzar el día de tu boda. Que lindo poderle decir a tu esposa: “Eres la primera mujer con la que yo he estado sexualmente”.

En la sociedad que vivimos, desafortunadamente, empiezan al revés. A ver si los labios me son compatibles, a ver si su cuerpo se amolda al mío, a ver si puedo sentir su calor, sentir su olor. Muchachos, les garantizo, no les sugiero que una relación que empieza físicamente, nunca o muy pocas veces tiene posibilidades de tener compatibilidad espiritual. Somos espíritu, tenemos alma y vivimos en este cuerpo. Pero si compatibilizamos en lo espiritual, vamos a ser compatibles en las otras áreas.

Empezamos con el espíritu, luego aspiramos a una relación sentimental para poder llegar a la física.


viernes, 29 de agosto de 2014

La Salvación Es Un Regalo De Dios

Efesios 2:8-13 (Reina-Valera 1960)

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don
de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. 11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Quiero iniciar esta semana con una disculpa a todos los lectores por no haber publicado nada desde hace varios días. Estaba de vacaciones el fin de semana sin acceso a Internet y por eso no pude subir el blog; pero si Dios lo permite hoy volvemos a la normalidad.

Hoy vamos a ver un pasaje sobre salvación que debería, cada vez que lo leemos, darnos seguridad inamovible sobre nuestra salvación y en que se basa.

Primero vemos en el versículo 8 que somos salvos por GRACIA. Dice también que no es por méritos propios, más bien es un regalo de Dios. Que maravilloso saber que siendo pecadores inmerecedores de perdón, Dios nos ama tanto que solo por su propia voluntad nos regala la salvación.

Ahora, en el versículo 9 nos dice que no es por obras para que nadie se gloríe. Esto es muy importante para todos aquellos que queramos mantener una sana doctrina por dos razones. En primer lugar, la salvación no es por obras es por gracia. Esta afirmación derrumba completamente la creencia católica que la salvación si es por obras. Te pregunto ¿Cómo pueden algunos decir que la salvación es por obras cuando la Biblia dice lo contrario de manera textual? Además, si la salvación fuera por obras, entonces, para que Jesús murió en la cruz y sufrió el calvario ¿para qué lo recordáramos con desfiles y películas una vez cada año? No creo. Jesús es Dios y Él no necesitaba ese sufrimiento para hacerse famoso.

En segundo lugar, estos dos versículos también contradicen la teoría de que la salvación se pierde. Primero vemos que la salvación es un regalo que Dios nos da, por lo tanto él no lo quita. Y en segundo lugar dice que no es por obras para que nadie se gloríe. Si la salvación se perdiera, entonces la única manera de no perderla son mis obras o mis actos. Esto elimina la gracia de Dios, porque entonces ya no sería por su amor y compasión, si no por lo que yo logre hacer. Además, ¿cómo podemos medir cuales obras son buenas o cuales no y cuáles serían los parámetros de Dios para medir si me “gane” o no la salvación?

Ahora, el versículo 10 lo que dice es que somos creados por Dios para andar en buenas obras, ósea, cuidar nuestro testimonio. Estas obras ya Dios las había establecido desde antes (sus parámetros). Pablo lo que dice acá es que nosotros debemos mantener buen testimonio para agradar a Dios y también para que otros vean a Jesucristo reflejado en nosotros.

Ahora bien, Pablo nos habla en los versículos anteriores de las maravillas de la gracia de Dios y como esta fue regalada a nosotros. Pero, en los últimos tres versículos (11 – 13) nos hace un llamado a recordar de dónde venimos y lo que éramos antes de recibir el regalo de la salvación.


Muchas veces en nuestra vida hacemos lo mismo que Pablo nos pide recordar. Muchas veces, cuando estamos bien entonces nos olvidamos de dónde venimos y de donde nos rescató Dios. Y lamentablemente, a veces debemos morder el polvo para volvernos a nuestro Señor y recordar que sin El no somos nada.